sábado, 2 de abril de 2016

Contenido o temática del libro para niños

Contenido o temática del libro para niños.

De 0 a 3 años
De 4 a 5 años
De 6 a 11 años
Tema
Deben ir entorno a la realidad del niño, en relación a su desarrollo, lo que está aprendiendo: hábitos, familia, escuela, casa, higiene, rutinas, etc.
El lenguaje preciso, corto, claro, asequible, como si habláramos con el bebé o el niño en la realidad.
Ya son capaces de comprender y seguir la trama de historias cortas: anécdotas, fábulas, cuentos clásicos, leyendas, y textos pensados para introducir la lectura.
El leguaje se desarrolla más, con un vocabulario más amplio pero a la vez sencillo, con descripciones y diálogos precisos.
Comprende el desarrollo de una historia un poco más compleja.  Cuentos de fantasía e imaginación con unidad temática.
Lenguaje un poco más complejo y desarrollado  vocabulario variado.
Tiempo
 Las historias deben desarrollarse en tiempo presente, no se puede estar saltando al pasado, o hablar de tiempos muy distantes como parte de la historia. No lo entenderá.
La historia se desarrolla en tiempo real. Acorde a la temporalidad del niño, se puede introducir la historia diciendo “hace mucho tiempo” pero no emplear términos como y “la siguiente semana, mes, año”. No lo entenderán.
Ya tiene la temporalidad más desarrollada, es decir que comprenderá periodos de tiempo más largos en la historia.
Personajes
 Pocos y familiares para el niño, que se identifique con ellos: mamá, papá, otros niños. O estos representados en animales por ejemplo.  
Pocos personajes, no más de 8.  Pueden ser reales, fantásticos o una mezcla de ambos: hadas madrinas, duendes, animales, súper héroes, etc. Las historias giran en torno a un personaje central.     
Espacio
Espacios conocidos o familiares para el niño: la casa, el parque, la escuela, el campo. No hablar de otros lugares con nombres desconocidos para el niño como parte de la historia, no lo comprenderá.

Situaciones o espacios reales o fantásticos donde se desarrolla la historia. Aún deberán ser lugares familiares pero ahora el niño es capaz de imaginar otros en base a las referencias del medio: el mar, el espacio, la selva, otros planetas.
El niño ya conoce más lugares y es capaz de imaginar otros nuevos: la historia puede desarrollarse en diferentes y variados espacios, reales o fantásticos.  



Como deben ser los libro para niños?


Las características de los libros para niños actualmente son muchas y varían en función a la edad, necesidades y capacidades de los niños de acuerdo a su nivel de desarrollo, un libro dirigido a un bebé de 3 años no es igual que uno para un niño de 10. Es así que distinguimos las siguientes características en cuanto al formato y edición de los libros apropiados a cada edad.

Formato y edición del libro para niños.

De 0 a 3 años
De 4 a 5 años
De 6 a 10 años
Material
Debe ser resistente y firme, tapas de cartón, o cualquier material (tela, goma Eva, plástico) el niño lo verá como un juguete más.
El tamaño del libro es indiferente, sin embargo, es mejor que sea grande para llamar más la atención.
Ya no es necesario que el material sea tan resistente, el niño ya diferenciará lo que es un libro de lo que es un juguete, al tener mayor control motriz puede hojear y apreciar imágenes, abrir troqueles, sentir texturas,  tocar botones, en sí interactuar con el libro, a pesar de que aún no sepa leer.
Los libros podrán tener mayor número de hojas  con tapas de cartón o cartulina. Tener tamaños estándar que permitan ser manipulados por ellos mismos.
Texto
Sencillo, y concreto, letras pequeñas, no será leído por el niño sino por otra persona, por eso se dice que es un material asistido, el libro en sí mismo no enseña a menos que alguien más se lo lea y explique al niño o bebé.
Las letras aún serán leídas por alguien más, sin embargo pueden servir para introducirlos a la lectura, pueden estar acompañados de pictogramas, se recomienda la letra mayúscula imprenta.  
Inicialmente el texto será grande y sencillo, ya que será leído  por los niños, y se irá reduciendo de tamaño en la medida que las historias sean más complejas y largas.
Imágenes
La historia debe ser acompañada por gráficos y colores, imágenes amistosas sencillas caricaturescas, grandes y creativas.
También se puede incluir texturas, relieves, sonidos, perfumes etc. que estimulen los sentidos.
La imágenes serán menos sin embargo acompañarán al texto y mantendrán su carácter infantil.

domingo, 28 de febrero de 2016

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literatura infantil clasificación

Concepto de literatura infantil

Se entiende por literatura infantil la literatura dirigida hacia el lector infantil, más el conjunto de textos literarios que la sociedad ha considerado aptos para los más pequeños, pero que en origen se escribieron pensando en lectores adultos (por ejemplo Los viajes de GulliverLa isla del tesoroEl libro de la selva o Platero y yo). Podríamos definir entonces la literatura infantil (y juvenil) como aquella que también leen niños (y jóvenes).
En otro sentido del término, menos habitual, comprende también las piezas literarias escritas por los propios niños. Por otro lado, a veces se considera que el concepto incluye la literatura juvenil, escrita para o por los adolescentes; pero lo más correcto es denominar al conjunto literatura infantil y juvenil o abreviado LIJ.

Sobre la definición de literatura infantil

 En un principio, estudiosos como Juan Cervera, trataron de incluir en su definición el corpus que se estaba utilizando para la investigación en LIJ y así, concibieron la definición integradora, en la que se incluía prácticamente todo lo que en algún momento se podía haber llamado literatura: "En ella se integran todas las manifestaciones y actividades que tienen como base la palabra con finalidad artística o lúdica que interesen al niño, han preferido una definición que se ajustara a las características formales que presenta la LIJ. Pero los críticos aducen que las características formales no son inmutables y que lo que en una época se consideraba LIJ, puede no serlo en otra. Por otra parte, algunos rasgos como “sencillez” resultan difíciles de definir ya que una sencillez formal puede no corresponderse con una sencillez conceptual y viceversa.
 En el ámbito anglosajón, la obra emblemática de Jacqueline Rose ha tenido algunos seguidores ya que, en vez de la apreciación simplista de que la literatura no requiere apellidos, también añade la paradoja de que la LIJ se escribe para niños por adultos que imaginan estos niños que se configuran como constructos de los mismos adultos.
Xavier Mínguez realiza una síntesis de estas aportaciones y establece una definición basada en un triángulo en cuyo principal vértice estaría la literatura, en otro el lector modelo (el/la niño/a) y en otro la función educativa, principalmente, la función que ejerce la LIJ en la educación literaria de niños y jóvenes. Descarta las definiciones formalistas, las integradoras y, evidentemente, también la negación de su existencia.
Esta definición es más restrictiva ya que no incluye la literatura ganada, es decir, la literatura no dirigida inicialmente a los niños pero que tradicionalmente se ha considerado como tal. Tampoco incluye la literatura de base oral ya que tampoco era escrita necesariamente para un público infantil. Este autor incluye estas obras, junto con otras como los dibujos animados, dentro de los ámbitos de estudio de la literatura infantil.