miércoles, 29 de junio de 2016

Pasos para escribir un cuento

1.- Lluvia de ideas.

Escribe todas las ideas que vengan a tu mente, cualquiera puede ser la semilla de una nueva historia: en tu lluvia de ideas puedes incluir posibles títulos, “la mosca y la abeja” “mi primer diente” “el gato en patines”. También puedes anotar el conflicto o nudo de tu historia, “la mosca que no quería volar”, la pulga perdida, etc. O si quieres educar alguna conducta o enseñar algún concepto: Juanita no se quiere cepillar los dientes”, “cuidar el material escolar” etc. O puedes imaginar diferentes espacios o escenarios donde se puede desarrollar una historia: el cielo, espacio, bosque, el fondo del mar, la playa, etc. Escribe todo lo que puedas a más ideas más posibilidades de crear un cuento creativo e interesante.

2.- Escoge tu idea y  Desarrolla tu cuento.

 Entre todas las ideas planteadas en el paso anterior, puedes escoger una o más y empezar a desarrollarla, para eso puedes armar un esquema con las partes de un cuento: introducción o planteamiento, nudo o conflicto y desenlace o resolución del conflicto.

2.1. Introducción o planteamiento.-
Es la primera parte del cuento, donde contextualizamos al lector, lo ubicamos en cuanto a la trama de la historia, el personaje principal, el espacio, las características le planteamos los elementos necesarios para introducirlo al conflicto o nudo del cuento. Por ejemplo: Caperucita Roja debe llevarle alimentos a su abuela al otro lado del bosque. El príncipe está invitando a todas las doncellas del reino a un baile al que cenicienta quiere asistir. (cuentos clásicos para entender mejor el ejemplo).

2.2. Nudo o conflicto.
Es la parte más importante de la historia donde aparece un problema o conflicto que puede ser entre antagonistas, situación inesperada o indeseada, en sí un problema que haga preguntar al lector ¿Qué va pasar ahora? ¿Cómo lo solucionarán? debe despertar la atención y el suspenso en la lectura, el valor literario de una historia estará reflejado en el conflicto y la redacción. Volviendo a nuestro ejemplo: caperucita roja no se esperaba la aparición del lobo en su camino, ni Cenicienta que la madrastra no le permita asistir al baile. La figura del antagonista (bruja, madrastra, ogro, lobo, villano) no es una regla el conflicto también puede ser producto de un accidente, una situación inesperada, o una lucha de intereses.

2.3. Desenlace o resolución del problema.
En esta etapa se concluye la historia, se soluciona el  problema y se establecen los personajes, se da la conclusión, que se trate de una historia educativa o moralizante, dependerá de quien escribe ya que no es una regla. Sin embargo ya que los lectores se identifican con un personaje o con el personaje principal los finales donde los malos reciben su merecido y los buenos triunfan después de todo son los más populares y aceptados entre las historias, sobre todo en aquellas que pretenden enseñarnos algo,  las historias simplemente pueden ser para distraer y divertirnos. Volviendo al ejemplo de los cuentos clásicos: El cazador mata al lobo y caperucita se reúne con su abuela, y la cenicienta termina casándose con el príncipe y la madrastra termina ciega.

3. Escribe tu historia.

 Ahora que ya sabes cuáles son las partes que debe tener un cuento debes armar los acontecimientos que darán vida a tu historia, puedes hacerlo mediante otra lluvia de ideas: por ejemplo tomaste el título de “el gato en patines” ahora ordena tus ideas qué podría pasar con un gato en patines, cuál podría ser el conflicto, los personajes, la manera en que soluciona el problema. etc.
Escribe siempre tomando en cuenta a qué edad estará dirigida la historia, dado que la redacción no es la misma para un niño de 2 años que para uno de 10. La cantidad de texto y complejidad en la redacción es proporcional a la edad de cada niño, es decir que a menor edad menos texto y más dibujos, y por el contrario a mayor edad más texto y menos dibujos.
 El esquema de tu historia es como el boceto de una pintura, una vez que ya la ordenaste, empieza la parte de escribir, ya le das más cuerpo y completas con la redacción y diálogos de los personajes, puedes escoger si escribirá en primera, segunda o tercera persona:
·         Primera persona: Me desperté esa mañana...
·         Segunda persona: Te despertaste esa mañana...
·         Tercera persona: Se despertó esa mañana…

4.- Busca opiniones críticas.-

Muchas veces pensamos que nuestro obra es perfecta, un paso que enriquece mucho la historia es que sea leída o escuchada por otras personas, ésta actividad puede corregir o mejorar aspectos de la trama, de la redacción incluso el uso correcto de la ortografía y signos de puntuación. Así busquemos alguna persona cuya opinión sea valiosa e interesante. Incluso podríamos contar el cuento a un grupo de niños y observar sus reacciones u tomar sus sugerencias.
Después de esto, volvemos a escribir nuestra historia, tomando en cuenta las observaciones que veamos pertinentes, y  concretamos nuestro cuento. Si tenemos los medios la complementamos con gráficos y ponemos en formato de libro.

Cuentos para niños menores de 4 años

Como mencionamos anteriormente, las historias deben ser cortas y sencillas, repetir una frase o sonido suele divertir a los niños, no es necesario que en la historia exista un nudo o conflicto pueden ser hechos relacionados con su rutina, o espacios como el zoológico, la granja, la escuela y casa. Sin subestimar la comprensión de los niños se puede transversalizar ésos temas dentro de una historia  
Para éstos libros se puede incluir experiencias sensoriales, y actividades sencillas a ésta edad más que un libro es un juguete los niños.

Ojo si en un libro ponemos algo como las vocales, formas geométricas o números y nada más que eso No es un cuento es un libro de contenidos, tendría que tener una historia entorno a éstos temas para que sea considerado un cuento. 

domingo, 1 de mayo de 2016

Blancanieves

Un cuento de los hermanos Grimm
8.3/10 - 1094 votos
Había una vez, en pleno invierno, una reina que se dedicaba a la costura sentada cerca de una venta-na con marco de ébano negro. Los copos de nieve caían del cielo como plumones. Mirando nevar se pinchó un dedo con su aguja y tres gotas de sangre cayeron en la nieve. Como el efecto que hacía el rojo sobre la blanca nieve era tan bello, la reina se dijo.
-¡Ojalá tuviera una niña tan blanca como la nie-ve, tan roja como la sangre y tan negra como la madera de ébano!
Poco después tuvo una niñita que era tan blanca como la nieve, tan encarnada como la sangre y cuyos cabellos eran tan negros como el ébano.
Por todo eso fue llamada Blancanieves. Y al na-cer la niña, la reina murió.
Un año más tarde el rey tomó otra esposa. Era una mujer bella pero orgullosa y arrogante, y no po-día soportar que nadie la superara en belleza. Tenía un espejo maravilloso y cuando se ponía frente a él, mirándose le preguntaba:
¡Espejito, espejito de mi habitación! ¿Quién es la más hermosa de esta región?
Entonces el espejo respondía:
La Reina es la más hermosa de esta región.
Ella quedaba satisfecha pues sabía que su espejo siempre decía la verdad.
Pero Blancanieves crecía y embellecía cada vez más; cuando alcanzó los siete años era tan bella co-mo la clara luz del día y aún más linda que la reina.
Ocurrió que un día cuando le preguntó al espejo:
¡Espejito, espejito de mi habitación! ¿Quién es la más hermosa de esta región?
el espejo respondió:

La Cenicienta

Un cuento de los hermanos Grimm
8.3/10 - 1484 votos
Érase una mujer, casada con un hombre muy rico, que enfermó, y, presintiendo su próximo fin, llamó a su única hijita y le dijo: "Hija mía, sigue siendo siempre buena y piadosa, y el buen Dios no te abandonará. Yo velaré por ti desde el cielo, y me tendrás siempre a tu lado." Y, cerrando los ojos, murió. La muchachita iba todos los días a la tumba de su madre a llorar, y siguió siendo buena y piadosa. Al llegar el invierno, la nieve cubrió de un blanco manto la sepultura, y cuando el sol de primavera la hubo derretido, el padre de la niña contrajo nuevo matrimonio.

La segunda mujer llevó a casa dos hijas, de rostro bello y blanca tez, pero negras y malvadas de corazón. Vinieron entonces días muy duros para la pobrecita huérfana. "¿Esta estúpida tiene que estar en la sala con nosotras?" decían las recién llegadas. "Si quiere comer pan, que se lo gane. ¡Fuera, a la cocina!" Le quitaron sus hermosos vestidos,le pusieron una blusa vieja y le dieron un par de zuecos para calzado: "¡Mira la orgullosa princesa, qué compuesta!" Y, burlándose de ella, la llevaron a la cocina. Allí tenía que pasar el día entero ocupada en duros trabajos. Se levantaba de madrugada, iba por agua, encendía el fuego, preparaba la comida, lavaba la ropa. Y, por añadidura, sus hermanastras la sometían a todas las mortificaciones imaginables; se burlaban de ella, le esparcían, entre la ceniza, los guisantes y las lentejas, para que tuviera que pasarse horas recogiéndolas. A la noche, rendida como estaba de tanto trabajar, en vez de acostarse en una cama tenía que hacerlo en las cenizas del hogar. Y como por este motivo iba siempre polvorienta y sucia, la llamaban Cenicienta.


Todos los cuentos de los hermanos Grimm